martes, 1 de octubre de 2013

Depresión ante un arrastre no deseado.

Vivir al día
renqueante.
Con horas de sueño que escasean más y más
Un dejar para mañana, y mañana para sabe dios cuando.

Como subiendo
una duna
que más que avanzar
estás bajando.
Resbalando 
sobre ilusiones
más escurridizas que la arena mojada.

Pero sigo.
Sigo
tropezando
con la misma jodida piedra.

No solo no aprendo a esquivarla,
conociéndome diría que la busco
para dar el traspiés.

Yo no tengo ningún problema con esta vida
(que parece que me arrastra con una soga y yo intento seguirla)
Mi problema
posiblemente
haya sido encariñarme con la piedra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario