Suave
el movimiento de sus manos al hablar
como esquivando masas de aire frío
que cuando pasan por ellas
se vuelven vapor
La música fluye por su sangre
se nota en sus dedos
que bailan con lobos
deslizándose a un compás canino
Me fascina su manera de fascinarme
Pero esos ojitos
no eres más que un perro
con piel de cordero
degollado con las medias de la chica fácil de la barra